Lima, 29 jul (EFE).- Un grupo de al menos 15 parlamentarias firmó una exhortación pública al presidente de Perú, Pedro Castillo, pidiéndole no incluir en su gabinete ministerial “a personas vinculadas en actos de violencia contra las mujeres, niñas y niños peruanos”.

En el documento, difundido en las redes sociales, las legisladoras señalan que el Bicentenario de la independencia del Perú “debe iniciarse dando mensajes de compromiso con las mujeres” del país.

El pronunciamiento se dio en las horas previas a la juramentación simbólica que Castillo hará en la Pampa de La Quinua, donde se realizó la Batalla de Ayacucho, que selló la independencia peruana y donde revelará el nombre de su primer ministro.

Entre los candidatos al puesto suenan la vicepresidenta Dina Boluarte y el excongresista Roger Nájar, una figura controvertida por haber dejado embarazada a una menor de 14 años cuando él rondaba los 30.

Nájar -quien fue el jefe del plan de Gobierno de Perú Libre- es allegado al polémico Vladimir Cerrón, fundador del partido, que se declara marxista y sobre el que pesa una condena por corrupción.

El caso de Nájar, de 64 años, quien también fue denunciado en su momento por impago de alimentos a la hija que tuvo con la menor, es el que ha generado esta oleada de indignación fundamentalmente entre sectores de la izquierda, que sin embargo apoyan a Castillo.

Desde que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el órgano supremo electoral peruano, refrendó el pasado 19 de julio la victoria de Castillo en la segunda vuelta presidencial, el profesor de escuela rural ha mantenido bajo llave los nombres de quienes formarán su Ejecutivo.

Entre los más sonados para integrar su equipo figuran el economista Pedro Francke y el médico Hernando Cevallos para las carteras de Economía y Salud, respectivamente, que son las que generan mayores expectativas por la coyuntura actual, marcada por la crisis económica desatada por la pandemia del coronavirus y la continuidad de la campaña de vacunación contra la enfermedad.

Aunque inicialmente estaba previsto que el Consejo de Ministros tomara juramento en la tarde del 28 de julio, luego de que lo hiciera Castillo, finalmente se pospuso para el viernes 30.

Castillo anuncia un proyecto de ley para convocar una Asamblea Constituyente

El presidente de Perú, Pedro Castillo, anunció este miércoles en su primer mensaje a la Nación que presentará un proyecto de ley para una reforma constitucional que permita la convocatoria de una Asamblea Constituyente que tenga como encargo redactar una nueva Constitución Política para el país.

“Anuncio que presentaremos al Congreso de la República, respetando escrupulosamente el procedimiento de reforma constitucional, un proyecto de ley. Esperemos que pueda ser aprobado y ratificado en referéndum”, declaró Castillo desde el Parlamento, minutos después de jurar como nuevo presidente del Perú para el período 2021-2026.

De esta manera, Castillo aterrizó una de sus principales banderas en campaña electoral, respaldada por su partido Perú Libre, que aboga por la elaboración de una nueva carta magna que sustituya la vigente, implementada en 1993 por el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).

En concreto, el presidente optó por la vía de una reforma constitucional que, de ser aprobada por el hemiciclo y refrendada por la ciudadanía en un referéndum popular, daría luz verde a la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que se elegiría exclusivamente para redactar una nueva Constitución.

En ese sentido, Castillo reconoció que la Constitución actual no contempla la convocatoria de una Asamblea Constituyente, ni la elaboración de una nueva carta magna, ni la convocatoria a un referéndum constituyente por parte del presidente de la República, sino que solo menciona la posibilidad de reformarla parcial o totalmente por parte del Congreso.

“Quiere ello decir que el pueblo está condenado a estar prisionero de esta Constitución por el resto de sus días? La respuesta, sin duda, es que no. El poder constituyente originario emana del pueblo y no de los gobernantes ni de las autoridades”, declaró.

Aseguró que “insistirá en esta propuesta, siempre en el marco de la ley” y que, por tanto, será el Parlamento, donde Perú Libre no tiene mayoría, el que decidirá si se aprueban o no las normas que hagan posible la Asamblea Constituyente.

“Tengan la seguridad de que nunca se hará tabla rasa de la legalidad. Sin duda, para lograr este propósito, tendremos que conciliar posiciones con el Congreso de la República”, reconoció.

El presidente, quien defendió que esta iniciativa permitirá “cambiar el rostro de la realidad económica y social” del Perú, precisó que la Asamblea Constituyente “debe ser plurinacional, popular y con paridad de género”.

“Su compromiso tiene que incluir al lado de candidatos propuestos por las organizaciones políticas inscritas, a porcentajes de candidatos provenientes de los pueblos indígenas, nativos y originarios, del pueblo afroperuano, de candidaturas independientes provenientes de los gremios de organizaciones populares y de los gremios sindicales”, agregó.

La propuesta es polémica, pues para algunos sectores en el país la Constitución es intocable, al ser considerada el motor del crecimiento económico sin precedentes en la historia del Perú de los últimos 15 años.

Para otros, como Castillo, esa carta magna es la responsable de que se hayan perpetuado las desigualdades entre las clases altas y bajas del país.

Según una encuesta de Ipsos publicada el pasado fin de semana en el diario El Comercio, el 22 % de los peruanos cree que la Constitución actual debe mantenerse intacta, mientras que el 32 % defiende un cambio total del texto mediante una Asamblea Constituyente y el 39 % se manifiesta a favor de una reforma parcial por el Parlamento.

EFE