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La Habana, 9 abril.- Jorge, un cubano de 35 años, se ha convertido en un rostro más de los “falsos autónomos” en Cuba, un fenómeno que gana terreno a medida que la isla se adentra en el mundo de las pymes privadas y el internet móvil. Trabajando para la aplicación Mandao, similar a Glovo o Uber Eats, Jorge revela las fisuras del nuevo modelo económico que, aunque promete flexibilidad, oculta carencias significativas de derechos laborales.

Desde que Cuba permitió la autonomía laboral y la creación de pequeñas y medianas empresas (pymes), trabajadores como Jorge, equipados con smartphones y aplicaciones, han sido catalogados como autónomos. Sin embargo, la realidad es que muchos, bajo la apariencia de independencia, operan más bien como empleados sin los beneficios correspondientes, enfrentando condiciones que limitan su autonomía y bienestar.

El análisis de contratos laborales muestra que empresas como Mandao retienen un porcentaje de cada entrega y no cubren a los trabajadores en casos de accidentes, además de cargarles gastos operativos como el alquiler de mochilas para entrega. Aunque la empresa defiende estos contratos como acuerdos mercantiles, la crítica apunta a un vacío legal que deja a los trabajadores en una zona gris de protección laboral.

La situación se extiende incluso al sector estatal, con empresas como la inmobiliaria Caribe empleando prácticas similares, lo que sugiere una normalización preocupante de la precariedad laboral. Expertos y economistas señalan que esta tendencia refleja una legislación laboral obsoleta que necesita urgentemente una revisión para proteger adecuadamente a los trabajadores en este nuevo panorama económico.

El Ministerio del Trabajo de Cuba ha reconocido la necesidad de actualizar la ley que regula las pymes, indicando posibles cambios legislativos en el futuro próximo. Sin embargo, hasta que estos cambios se concreten, trabajadores como Jorge continuarán navegando en un mar de incertidumbre laboral, donde la promesa de autonomía choca con la realidad de una protección insuficiente.

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