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Jerusalén, 20 mar (EFE).- El puerto de Eilat, en el sur de Israel, tiene previsto despedir a la mitad de sus empleados ante la falta de actividad por los ataques de los hutíes en el Mar Rojo que ha afectado a las rutas comerciales del tráico marítimo mundial, anunció la federación de sindicatos israelíes Histadrut.

La federación laboral Histadrut, que agrupa a cientos de miles de trabajadores, informó de que la dirección del puerto ha anunciado que tiene la intención de despedir a la mitad de sus 120 empleados y están previstas protestas, según recogen medios israelíes.

Eilat se encuentra en el extremo norte del Mar Rojo y fue uno de los primeros puertos afectados cuando las empresas navieras desviaron los buques para evitar ataques de los hutíes en Yemen.

En una entrevista con EFE en enero, el director del puerto de Eilat, Gideon Golber, afirmó que la actividad del barco se había reducido prácticamente a cero porque no habían recibido ni un barco desde finales de octubre, cuando comenzaron los ataques de los hutíes, en solidaridad con las milicias palestinas de Gaza, en guerra con Israel a raíz del ataque de Hamás.

Golber indicó a EFE en esa entrevista que, antes del conflicto en Gaza, el puerto de Eilat “exportaba 1,8 millones de fertilizante” e “importaba 160.000 coches”, entre otros.

Eilat, que maneja principalmente las importaciones de automóviles y las exportaciones de potasa provenientes del Mar Muerto, es un puerto muy pequeño en comparación con los puertos mediterráneos de Israel en Haifa y Ashdod, que manejan casi todo el comercio del país.

Pero Eilat, que se encuentra junto al único punto de acceso costero de Jordania en Aqaba, ofrece a Israel una puerta de entrada a Asia sin la necesidad de navegar por el Canal de Suez.

Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán -archienemigo de Israel- han reivindicado decenas de lanzamientos de misiles de largo alcance hacia el territorio israelí tras declarar la guerra a Israel por el conflicto de Gaza, además de atacar a varios barcos comerciales occidentales e incluso al buque de guerra de Estados Unidos USS Carney en el Mar Rojo.

Los yemeníes también confiscaron en noviembre un buque que transitaba por el Mar Rojo y lo desviaron hacia un puerto yemení, después de amenazar con atacar barcos israelíes en represalia por los bombardeos y el asedio de la Franja de Gaza.

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