Publicidad

Moscú, 1 abr (EFE).- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó al Gobierno prohibir los vertidos de aguas residuales no tratadas en lago Baikal, la mayor reserva de agua dulce del planeta, informó este lunes el Kremlin en su página web.

La orden presidencial, que forma parte de una serie de disposiciones adoptadas por el jefe del Estado tras su informe anual sobre el estado de la nación, establece que esta medida debe ser implementada antes del próximo 1 de septiembre.

Además, Putin encargó elaborar antes de esa misma fecha los criterios para la creación de la infraestructura necesaria para el procesamiento y eliminación de residuos industriales y de consumo durante la construcción y explotación de instalaciones de la industria turística en la zona ecológica del territorio natural del Baikal.

Con un edad de más de 25 millones de años y una profundidad máxima de casi 2.000 metros, el Baikal es el hábitat natural de cerca de 2.000 especies animales y supera con creces el volumen conjunto de agua de los cinco Grandes Lagos de Estados Unidos y Canadá.

Junto con las medidas de protección el mayor lago del mundo, el presidente ruso ordenó al Ejecutivo dirigido por el primer ministro Mijaíl Mishustin destinar entre 2025 y 2030 no menos de 600.000 millones de rublos (unos 6.500 millones de dólares) a un proyecto nacional denominado ‘Ecología’.

En el marco de ese proyecto deben ser liquidadas al menos 50 instalaciones contaminantes que representan una amenaza para el medioambiente.

Putin subrayó que se debe prestar especial atención a la restauración de áreas forestales alrededor de ciudades y centros industriales, así como a la conservación y desarrollo de áreas naturales especialmente protegidas y de especies de animales y plantas raras y en peligro de extinción.

Publicidad