Moscú, 8 nov (EFE).- Un tribunal de apelación de Rusia rechazó hoy el recurso del encarcelado estadounidense Paul Whelan en contra de una sentencia de un tribunal regional que rehusó admitir a trámite su petición de ser transferido a una cárcel de EE. UU. para cumplir allí la condena de 16 años de prisión por espionaje.

El servicio de prensa de la sala cuarta del tribunal de apelación de Nizhni Nóvgorod confirmó a Efe la decisión del juez Nikolái Volkov, de confirmar la sentencia del tribunal supremo de la república de Mordovia, donde Whelan cumple la sentencia, que no admitió en septiembre pasado la moción de la defensa.

Los abogados del estadounidensze, un antiguo infante de Marina, dijeron que recurrirán la sentencia en un tribunal de casación y no descartaron acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

Whelan fue detenido el 28 de diciembre de 2018 por agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) en un hotel de Moscú por presuntas “actividades de espionaje” a favor de Estados Unidos.

Las autoridades rusas le acusaron de haber recibido de un conocido un lápiz de memoria que presuntamente “contenía la lista completa de los trabajadores de un servicio secreto”.

Whelan negó todas las acusaciones y calificó el caso de “secuestro político”, al tiempo que su familia aseguró que éste había viajado a Moscú para asistir a una boda.

El fiscal general indicó en la vista judicial de este lunes que el estadounidense, que también tiene la nacionalidad británica, irlandesa y canadiense, fue “gente del servicio de inteligencia del Departamento de Defensa e intentó obtener datos sobre estudiantes de la academia del Servicio Federal de Seguridad” (FSB, antiguo KGB).

El abogado de Whelan, Vladímir Zherebenkov, afirmó a los medios que el antiguo infante de Marina recibió información falsa sobre estudiantes en la academia del FSB, ya que en el lápiz de memoria hubo datos de personas “que no existen”, sugiriendo que fue una trampa.

“Por ello objetivamente no causó ningún daño a Rusia”, que vigiló a su defendido durante más de un año, enfatizó, según la agencia Interfax.

El nombre de Whelan surgió en la cumbre que mantuvieron el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Joe Biden, en junio pasado en Ginebra.

Putin señaló entonces que Moscú y Washington podían llegar a “determinados compromisos” para canjear a sus ciudadanos presos, dado que no hay tratado de extradición entre ambos países.

Actualmente, diecisiete ciudadanos estadounidenses, muchos de ellos con doble ciudadanía, están recluidos en prisiones rusas, según una lista del Servicio Federal Penitenciario de Rusia.

A su vez, de los rusos que cumplen pena de prisión en Estados Unidos el más conocido es Viktor But, comerciante de armas que fue detenido en Tailandia en 2008 y extraditado al paísnoreamericano.

El abogado de Whelan señaló hoy no obstante que no hay conversaciones entre Rusia y EE. UU. sobre este particular.

“Todo está estancado”, sostuvo. En su opinión, ello se debe a que EE. UU. considera a Whelan un “rehén”.

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