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Toluca (México), 23 mar (EFE).- El portugués Renato Paiva, entrenador del Toluca del fútbol mexicano, aseguró este sábado estar obsesionado con el trabajo y el rigor, pero sin ser un dictador en su búsqueda del título en el torneo Clausura 2024.

El portugués Renato Paiva, entrenador del Toluca del fútbol mexicano, habla durante una entrevista con EFE este sábado en la ciudad de Toluca, en el Estado de México (México). EFE/ José Méndez

“Soy obsesivo con la disciplina, pero no llegó a la dictadura; creo en la disciplina de respetar reglas, los horarios, los pesos, la grasa, la comida, todo eso. Obviamente que eso no dañe el ambiente de grupo”, confesó el estratega en entrevista con EFE un día después de su cumpleaños.

El portugués Renato Paiva, entrenador del Toluca del fútbol mexicano, habla durante una entrevista con EFE este sábado en la ciudad de Toluca, en el Estado de México (México). EFE/ José Méndez

Paiva aceptó que a la hora de armar las alineaciones da prioridad a los hombres por encima de los nombres y elige a quien vea con las mejores condiciones para que los Diablos ganen.

“Yo represento Toluca y eso defiendo. Escucho al futbolista, si desea saber por qué no juega, siempre y cuando respete las formas. Ningún jugador me va a decir, yo tengo que estar; para estar debe rendir en la cancha y en los entrenamientos”.

En febrero el Toluca fue eliminado de manera sorpresiva en la Copa de campeones de Concacaf por el Herediano costarricense. Paiva aceptó la responsabilidad, prometió crecer en la liga,y desde entonces suma cuatro triunfos y dos empates en el Clausura, en el que va tercero de la tabla de posiciones, con 23 puntos, a cinco del líder Monterrey.

“Casi en ningún momento el adversario fue superior a nosotros en la Concacaf, pero fue eficaz, hizo los goles, cuando nada lo indicaba y nuestro equipo se intranquilizó. Es difícil percibir lo que pasó, pero hemos reaccionado bien”, señaló.

Tras 18 años en las formativas del Benfica de su país, Paiva hace culto la idea de respetar al juego y detesta las deslealtad, común en el fútbol mexicano, donde los jugadores insisten en engañar a los árbitros, fingir faltas o hacer tiempo.

“Me molesta cuando el jugador tiene ventaja para hacer un gol y simula una falta. El equipo generó un juego para lograr esa ventaja; es el esfuerzo de sus colegas y debe respetarlo. Defiendo el ‘ fair play’; en el Benfica durante años formamos jugadores y hombres y éramos estrictos con quien tratara engañar. Crecí así como entrenador”, reveló.

Este viernes Paiva celebró su cumpleaños con agradecimiento por su familia y por sus 23 años en el fútbol, su aporte en la formación de muchos de jugadores de élite en el Benfica y triunfos como el histórico título con el Independiente del Valle de Ecuador.

Sin embargo, según confesó, a los 54 años se sigue considerando un aprendiz.

“Siempre fui de mirar, hay entrenadores que me encantan. Soy fanático de Guardiola; me gustan Klopp y De Zerbi. Estuve en playas con agua helada porque el Benfica hacía pretemporada ahí y alguna vez saqué vacaciones para coincidir con Guardiola en el Barcelona; Simeoni en el Atlético de Madrid o Sampaoli en el Sevilla”.

Toluca exhibe el segundo mejor ataque del Clausura y la quinta defensa más segura. Suma paso perfecto en su estadio, a 2.600 metros sobre el nivel del mar; pero no ha ganado de visitante, condición en la que suma cinco empates y un revés.

“Eso viene de atrás; es un tema también de mentalidad porque calidad los chicos tienen. Son rachas que existen para quebrarlas. También se hablaba de que en 18 partidos no tuvimos el arco en cero y hemos hecho tres partidos seguidos sin recibir goles”.

Paiva presume de la complicidad con su auxiliar, Nuno Campos, con experiencia en la Roma de la Serie A de Italia y otros equipos de alto nivel.

“Es un obsesionado con el trabajo como yo; por eso nos llevamos tan bien; hay armonía en el equipo. En la liga de México cualquier equipo le puede ganar a cualquiera y reducimos el futuro al entrenamiento de mañana”, aseguró.

Sobre si encuentra similitudes entre Toluca y su adorado Benfica dijo: “Los dos son grandes. Tienen la coincidencia de los colores rojo y el blanco; a ambos los llaman Diablos y en los dos hay condiciones para pelear títulos. Benfica tiene un estadio con 65.000 personas, pero el ambiente que en el Nemesio Diez es extraordinario. Hay un montón de coincidencias y uno las percibe como señales de Dios”.

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