Redacción deportes, 1 ene (EFE).- Un gol del español Rodri Hernández en el tiempo añadido dio la undécima victoria seguida al Manchester City en el Emirates Stadium ante el Arsenal (1-2), que fue superior al conjunto de Pep Guardiola hasta que se quedó con diez jugadores por la expulsión del brasileño Gabriel.

EFE/EPA/NEIL HALL

La roja que vio por doble amarilla el central sudamericano condicionó el encuentro y estropeó el trabajo de su equipo, impecable durante una hora de juego.

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El tanto de Rodri acelera el paso del Manchester City, que acumula once triunfos consecutivos y que eleva a once la distancia en la tabla con su perseguidor, el Chelsea y frena el crecimiento del Arsenal respaldado por sus cuatro encuentros seguidos ganados que le habían situado en zona de Liga de Campeones.

El primer choque del año 2022 en la Premier fue una locura. Con una hora de superioridad local y la media restante desnivelada para los visitantes que acentuaron su empuje en cuanto se vieron en superioridad.

No es habitual dejar sin argumentos al conjunto de Pep Guardiola, líder sólido. Pero fue desarbolado por un Arsenal osado, dirigido en esta ocasión por el neerlandés Albert Stuivenberg que ocupó el lugar habitual de Mikel Arteta, confinado por el covid.

El atrevido planteamiento del conjunto de Londres sometió al cuadro de Pep Guardiola desde el principio. Incapaz de superar la presión alta, el Manchester City quedó expuesto una y otra vez.

El Arsenal, superior, rondó una y otra vez el área visitante. Dirigido por el noruego Martin Odegaard y liderado por Kieran Tierney que encontró un filón en la banda izquierda, los ‘gunners’ arrinconaron a su rival.

Encontró el premio el conjunto londinense a la media hora. Un robo de balón a Kevin De Bruyne originó una transición colectiva. La pelota llegó a los pies de Tierney que la envió al área donde Bukayo Saka, de primeras, ejecutó un tiro raso, pegado al palo izquierdo, que superó al meta Ederson.

Le vino bien el descanso al equipo de Pep Guardiola porque a pesar del gol la intensidad y la precisión del Arsenal no decayó.

Pero el choque dio un giro en los primeros minutos de la segunda parte cuando un agarrón dentro del área del suizo Granit Xhaka a Bernardo Silva y que pasó desapercibido para el árbitro, fue detectado por el VAR. El juez del encuentro acudió al monitor y señaló penalti.

El argelino Riyad Mahrez no falló desde los once metros e igualó el partido.

El choque se agitó desde ese momento. Un minuto después pudo tomar la delantera otra vez el Arsenal gracias a una indecisión entre el defensa español Aymeric Laporte y el meta Ederson que llevó el balón hacia el fondo de la portería. Pero el neerlandés Nathan Ake reaccionó y evitó el tanto local en la línea de gol.

Sin embargo, una innecesaria falta de Gabriel a Gabriel Jesús en el centro del campo le costó la segunda tarjeta amarilla y su expulsión. El Arsenal se quedó con diez.

Todo cambió. El Manchester City por primera vez tomó la iniciativa y arrinconó al equipo londinense amparado solo en alguna jugada, puntual, al contraataque.

Así, en el tiempo añadido y cuando el choque tenía pinta de empate, un balón enviado al área por el belga Kevin De Bruyne terminó en un barullo que aprovechó Rodri para sacar la pierna, disparar, y superar a Aaron Ramsdale para gozo ‘citizen’ y frustración ‘gunner’.

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