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Madrid, 12 Mayo.- En un encuentro que definía el acceso a la Champions League, el Atlético de Madrid, dirigido por Diego Simeone, aseguró prácticamente su participación en la prestigiosa competición por duodécima vez consecutiva, gracias a un gol espectacular de Rodrigo de Paul en el último minuto contra el Celta de Vigo.

El partido, llevado a cabo en el estadio Cívitas Metropolitano, fue un encuentro tenso y disputado en el que el Atlético no parecía encontrar su camino, sumido en una actuación que no reflejaba el potencial del equipo. Sin embargo, en el minuto 85, De Paul transformó la dinámica con un gol que no solo fue un destello de genialidad sino también un alivio para los aficionados rojiblancos.

El encuentro comenzó con promesa para el Atlético, creando oportunidades claras en los primeros quince minutos, incluidos tiros de Correa y Lino que exigieron intervenciones destacadas del portero Guaita. Sin embargo, a medida que el partido progresaba, el Celta se asentó mejor en el campo, cerrando espacios y poniendo en aprietos al equipo local.

La segunda mitad del partido mostró a un Atlético más desdibujado, incapaz de penetrar la sólida defensa del Celta y generando muy pocas oportunidades claras. La situación se tornó más desesperada con cada minuto que pasaba, con la posibilidad de un empate sin goles acechando como un resultado potencialmente perjudicial para las aspiraciones de los madrileños de asegurar la clasificación directa a la Champions.

Fue entonces cuando De Paul, entrando como sustituto en la segunda mitad, emergió como el héroe inesperado. El medio campo argentino, conocido por su capacidad de cambiar juegos, tomó el control de un balón despejado, lo controló con el pecho y, sin dejarlo caer, ejecutó una volea perfecta que se anidó en el ángulo superior del arco defendido por Guaita. Un gol que no solo revivió al Metropolitano sino que también consolidó la posición del Atlético en la tabla de LaLiga.

Con este triunfo, el Atlético se sitúa con una cómoda ventaja de ocho puntos sobre el quinto lugar, a falta de solo tres partidos por jugar. Mientras tanto, el Celta, que jugó un partido formidable, se va con las manos vacías pero con la certeza de que fueron capaces de desafiar a uno de los gigantes de la liga hasta el último segundo.

Este resultado subraya la intensidad de LaLiga y la implacable lucha por los puestos de Champions, con el Atlético demostrando una vez más su capacidad para triunfar en momentos cruciales, algo que ha sido una constante en la era Simeone. La mirada ahora está puesta en los próximos partidos, donde el Atlético buscará sellar matemáticamente su clasificación y prepararse para los desafíos de la próxima temporada en Europa.

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