Publicidad

Madrid, 31 mar (EFE).- Se acercan los cuartos de final de la Liga de Campeones y Rodrygo Goes lo sabe. Tras un inicio de 2024 complicado de cara a puerta, con sólo tres tantos en 18 partidos, encadena dos encuentros consecutivos marcando en el Santiago Bernabéu -uno con la camiseta de Brasil y dos con la del Real Madrid-.

El brasileño tiene, desde sus inicios en el conjunto blanco en 2019, una relación especial con la Liga de Campeones, con especial recuerdo de su doblete -en el minuto 90 y el 91- de las semifinales de 2021 contra el Manchester City, que forzó la prórroga justo antes del final del partido de una edición que acabaron ganando los de Carlo Ancelotti.

18 goles y 11 asistencias en 47 partidos en la ‘Champions’. 26 tantos y 25 asistencias en 138 de Liga. Gran diferencia de impacto en cada competición.

Y la Liga de Campeones asoma en el horizonte del Real Madrid, con el 9 de abril disputándose la ida de los cuartos de final frente al Manchester City en un Santiago Bernabéu en el que Rodrygo ha celebrado tres goles esta semana. Los dos frente a porteros del Athletic Club -Unai Simón y Julen Agirrezabala-, pero bien distintos.

El primero, en el amistoso España-Brasil, que fue la primera vez que jugaba un partido en el Bernabéu sin portar la camiseta del Real Madrid. Al filo del descanso, aprovechó un error de Unai Simón y picó el balón para meter a su selección en el encuentro (2-1 al descanso de un partido que acabó 3-3).

Un tanto que celebró con rabia, la de quitarse un peso de encima, ya que su último tanto databa del 10 de febrero, contra el Girona. Primer gol el martes y doblete el domingo.

Frente al Athletic asumió el mando del ataque del Real Madrid por la baja debido a la acumulación de tarjetas de su compatriota Vinícius Junior. Y fue clave para una nueva victoria.

Abrió el marcador en el minuto 8, culminando una conducción desde el costado izquierdo, al que pudo caer más por la ausencia de ‘Vini’, y definió con un gran disparo desde fuera del área al palo largo de Agirrezabala. Un tanto de bella factura y celebración especial, chocando la mano a Carlo Ancelotti y abrazándose con un integrante del cuerpo médico del club.

Y con el partido entrando en su recta final, sin el Athletic generando peligro pero sí vivo en el marcador, fue el encargado de solucionar el encuentro.

Otra conducción desde el costado izquierdo, recorte dentro del área para colocarse el balón a su pierna buena, la derecha, y gol en el minuto 73.

Doblete para reencontrare con su mejor forma, asegurar la ventaja de ocho puntos con su perseguidor en LaLiga EA Sports, el FC Barcelona, y encarar de la mejor manera posible los cuartos de ‘Champions’. E

Óscar Maya Blechí

Publicidad