París, 30 dic (EFE).- A menos de cuatro meses de las elecciones presidenciales, Francia abre la puerta a que los organizadores de los mítines políticos tengan la autorización a pedir a los asistentes el pase sanitario, en vías de convertirse en uno de vacunación.

Hasta ahora los promotores de las reuniones políticas se arriesgaban a multas por pedir el pase, pues los mítines, como las actividades religiosas o sindicales, están exentos de ese tipo de restricciones por tratarse de derechos constitucionales.

De hecho, la limitación de aforo aprobada por el Gobierno el lunes para frenar la quinta oleada de covid no se aplica a ese tipo de reuniones.

La enmienda que posibilita la petición del pase a los asistentes fue presentada por un diputado conservador y aceptada en la Comisión de Leyes de la Asamblea francesa, reunida el miércoles para examinar el proyecto de ley que convierte a la vacunación contra la covid a una obligación de facto. El lunes el plenario debatirá la enmienda antes de su aprobación definitiva.

La exclusión de los topes de aforo en el interior (2.000) y en el exterior (5.000) en los mítines encendió la polémica en Francia, especialmente en el sector cultural. Algunos artistas optaron por el humor y anunciaron que convertirían sus conciertos en mítines para evitar las restricciones, declarándose simbólicamente candidatos a la presidencia.

Los partidos de los aspirantes a la presidencia divergieron en las medidas aplicadas a los mítines.

Mientras que el partido del presidente Emmanuel Macron (LREM) anunció que limitaría las aglomeraciones a lo dictado por el Ejecutivo y solicitaría el pase sanitario (o el de vacunación cuando se apruebe), otras formaciones, como la izquierdista La Francia Insumisa (LFI), se opusieron a “cualquier cortapisa” a las libertades fundamentales.

Publicidad