Sídney (Australia), 1 nov (EFE).- Los australianos y residentes permanentes que hayan recibido la pauta completa de la vacuna contra la covid-19 pueden regresar a partir de este lunes a su país sin necesidad de guardar cuarentena, si bien deberán arribar a las ciudades de Sídney y Melbourne.

La reapertura parcial de fronteras, que el país cerró en marzo de 2020 y que prohibía a sus propios ciudadanos abandonar el territorio nacional, llega a las dos ciudades más pobladas de Australia, que aglutinan alrededor del 40 % del total de habitantes, tras alcanzar la marca del 80 % de la vacunación completa de la población objetivo.

Desde primeras horas, los sentimientos de euforia reinaron en el aeropuerto de la ciudad de Sídney, en donde los pasajeros internacionales llegaban entre gritos de emoción, lágrimas y flores, mientras recibían los abrazos de sus seres queridos.

“Australia está abierta. Los australianos están viajando nuevamente”, dijo sobre la reapertura el primer ministro, Scott Morrison, quien asistió en Roma a la cumbre del G20.

La reapertura, que además permite la llegada sin cuarentena si están vacunados a familiares de los habitantes del país, autoriza a los australianos y residentes salir del país por primera vez desde que fuera declara la pandemia, si bien antes había un puñado de excepciones de salida.

Las fronteras internacionales de Australia no están abierta aún para los extranjeros que lleguen al país como los turistas o estudiantes internacionales, mientras que los nacionales que tienen una o ninguna dosis aún deben superar las cuarentenas obligatorias de llegada y pedir permisos excepcionales para salir.

Se prevé que este lunes retornen a Australia unas 1.500 personas, de las miles que se encuentra en el exterior y tienen intención de regresar, en unos veinte vuelos con destino a Sídney y Melbourne desde países como Reino Unido y Estados Unidos.

A pesar del reinicio de llegadas internacionales en las dos urbes, capitales de los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria, otras jurisdicciones australianas se encuentran más retrasadas en el objetivo de la vacunación y aún mantienen restricciones de viaje entre las propias jurisdicciones que conforman el país.

Australia, que recientemente superó un rebrote de la covid-19 vinculado a la variante delta, acumula más de 171.500 infecciones y unos 1.750 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

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