Berlín, 7 oct (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) alemán abrió este jueves conversaciones tripartitas con Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) para explorar la formación de una coalición de Gobierno presidida por Olaf Scholz mientras el líder conservador, Armin Laschet, insinuó su retirada.

Las conversaciones tripartitas comenzaron mientras aumentaba la presión sobre Laschet, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), que se ha mostrado dispuesto a dimitir si su partido lo considera necesario, pese a lo cual insiste en la posibilidad de aliarse con verdes y liberales, como alternativa a una coalición presidida por los socialdemócratas.

“No se trata de la persona Armin Laschet, se trata del país”, declaró Laschet, cuya dimisión había sido mencionada en medios alemanes pero que él mismo no confirmó en una declaración ante la prensa.

Laschet insistió en que considera que todavía es posible negociar una coalición de Gobierno entre los conservadores (CDU más su hermanada Unión Cristianosocial, CSU) y el Partido Liberal (FDP) y Los Verdes, lo que se denomina como coalición Jamaica.

Y es que ni el FDP ni Los Verdes han querido descartar por completo la otra opción que tienen, que es la de aliarse con el bloque conservador, que ocupó el segundo lugar en las elecciones del 26 de septiembre.

Sin embargo, esa opción se hace cada vez más difícil debido a las disputas internas que hay entre ese bloque, formado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU) bávara, después de haber tenido en los comicios el peor resultado de su historia.

Muchos analistas consideran que si Laschet se ha mantenido en el cargo tras la derrota electoral, eso se debe ante todo a la posibilidad de intentar una alianza con verdes y liberales.

Tras la decisión de estos dos partidos de negociar primero con el SPD, sin embargo, la presión ha aumentado.

El presidente de la CSU y primer ministro bávaro, Markus Söder, que al principio se había mostrado abierto a la opción de formar coalición con verdes y liberales, prácticamente descartó esa variante cuando las dos agrupaciones decidieron dar prioridad a las conversaciones con los socialdemócratas.

ARRANQUE DE CONVERSACIONES TRIPARTITAS

La reunión de hoy es la primera tripartita después de una serie de contactos previos bilaterales de verdes y liberales, verdes y socialdemócratas y socialdemócratas y liberales.

“Se ha creado confianza entre nosotros, eso es algo que se notó hoy”, dijo el secretario general del SPD, Lars Klingbeil.

Klingbeil dijo que la próxima reunión será el lunes y agregó: “Nos tomaremos el tiempo necesario. La semana que viene está estrictamente planificada pero no podemos saber a donde llegaremos”, añadió.

DIFERENCIAS PROGRAMÁTICAS

Entre verdes y liberales y entre socialdemócratas y liberales existen diferencias programáticas que invitan a creer que las conversaciones no serán fáciles.

Los Verdes fijaron hoy, antes de la conversaciones, una política de protección del clima que ponga a Alemania en camino de cumplir los compromisos contraídos en el Acuerdo de París como una condición para entrar al Gobierno.

“Si el Gobierno futuro no logra poner a Alemania en camino a cumplir los compromisos de París habrá fracaso en una tarea histórica y nosotros no podremos formar parte de él”, dijo el co-presidente de Los Verdes Robert Habeck en declaraciones a la Segunda Cadena de la Televisión Alemana (ZDF).

Los liberales, por su parte, vienen definiendo desde hace varios días como líneas rojas el rechazo al alza de impuestos y el mantenimiento al llamado freno a la deuda que exige presupuestos equilibrados en tiempos de normalidad económica.

Ello implica que socialdemócratas y verdes debería renunciar a sus planes de aumentar las tarifas impositivas para ingresos más altos para poder financiar alivios a los ingresos más bajos y planes de inversiones en protección del clima.

Los socialdemócratas, por su parte, tuvieron durante la campaña un caballo de batalla permanente que es el alza del salario mínimo de los actuales 9,60 euros por hora a 12 euros por hora.

Para ello pueden contar con el apoyo de Los Verdes pero tienen que contar con la reticencia de los liberales que por principio no son partidarios de intervenciones del estado en la fijación de salarios.

Actualmente, el salario mínimo es fijado a partir de la propuesta de una comisión independiente en la que están representados los sindicatos, la patronal y expertos en el mercado laboral.

Durante la campaña, ante la propuesta del SPD de subir el salario mínimo, los liberales recordaron permanentemente que se trataba de un tema a cargo de una comisión independiente que no debía entrar en la discusión entre partidos.