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Tokio, 4 mar (EFE).- El fabricante nipón de vehículos Toyota Motor reanudó este lunes la producción en todas sus plantas del país, que se habían visto afectadas por interrupciones desde finales de enero por las irregularidades detectadas en varias de sus filiales.

Toyota aún mantenía paradas dos líneas de producción en dos de sus plantas ubicadas en el centro de Japón, con lo que desde hoy vuelven a estar plenamente operativas las 14 instalaciones de ensamblaje domésticas por primera vez desde que salieron a la luz dichas irregularidades.

Estas consistieron en la manipulación de datos sobre rendimiento y calidad por parte de Toyota Industries Corporation, fabricante de motores y maquinaria pesada perteneciente a Toyota Motor, y por parte del productor de minivehículos Daihatsu, también subsidiaria del líder mundial del automotriz por volumen de ventas.

Las irregularidades obligaron a las dos subsidiarias a paralizar su producción de forma parcial o total y a detener sus envíos, lo que tuvo también repercusiones para las fábricas de Toyota o para su comercialización de vehículos, que cuentan con componentes de esas dos filiales o, en el caso de algunos modelos, son íntegramente ensamblados por Daihatsu.

Debido a este escándalo, el fabricante con sede en Aichi (centro de Japón) redujo su previsión de ventas para el año fiscal en curso, que acabará a finales de este mes, desde los 11,38 millones de unidades de vehículos hasta los 11,23 millones.

El caso llevó al presidente del consejo de administración de Toyota, Akio Toyoda, a pedir disculpas en público y a prometer medidas firmes y rápidas para evitar que vuelvan a darse irregularidades relacionadas con los datos técnicos de sus vehículos, que vienen afectando a diversos fabricantes nipones en los últimos años.

Asimismo, el consejero delegado de Toyota, Koji Sato, anunció a mediados de febrero una reestructuración de la cúpula directiva de Daihatsu con vistas a “aplicar medidas para evitar la repetición” de los problemas detectados y a “reformar la organización y la cultura empresarial” en la firma, circunstancias que “permitieron que el error tuviera lugar”.

Pese al impacto en su producción y venta de vehículos, Toyota Motor espera embolsarse un beneficio neto de 4,5 billones de yenes (28.188 millones de euros) para la totalidad del año fiscal, lo que supondría una cifra récord.

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