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Chilpancingo (México), 8 feb (EFE).- Choferes del transporte público de Guerrero, estado del sur de México, protestaron este jueves para exigir seguridad ante una nueva ola de violencia del crimen organizado, que los ha llevado a detener su servicio desde el lunes tras el asesinato de cuatro compañeros del gremio.

Choferes del transporte público protestan para exigir seguridad ante una nueva ola de violencia del crimen organizado, en la autopista México-Acapulco, en Guerrero (México). EFE/José Luis de la Cruz

Horas antes de la marcha, sujetos desconocidos incendiaron un taxi en el sur de Chilpancingo, capital de Guerrero, lo que ha incrementado la zozobra de los conductores.

Choferes del transporte público protestan para exigir seguridad ante una nueva ola de violencia del crimen organizado, en la autopista México-Acapulco, en Guerrero (México). EFE/José Luis de la Cruz

La mayoría de los asistentes vistió camisetas blancas y carteles en los que exigieron soluciones a las autoridades del país y del estado, que desde el año pasado atraviesa una ola de violencia del crimen organizado.

“Tengo miedo, pero por amor a Chilpancingo me tengo que manifestar”, “¡Auxilio, Gobierno del estado, nos están matando”, “¡SOS! Gobierno del estado ¿Qué haces a favor del pueblo”, fueron algunas de las consignas en los letreros.

La falta de transporte público ha afectado a la ciudad, donde se han suspendido las clases casi toda la semana, negocios han reducido sus horarios, y están cerrados establecimientos y servicios, lo que se refleja en las calles y lugares públicos vacíos.

Hasta este jueves no existe una postura oficial al respecto, y las autoridades locales solo han informado de operativos de seguridad desplegados en distintos puntos del municipio.

Antes de la movilización de este jueves, el Gobierno local informó de más de 500 elementos municipales, estatales y federales, además del restablecimiento del servicio de transporte en un 20 %.

Pero la población ha asegurado que tiene que recibir la ayuda de vehículos oficiales del Gobierno municipal para transportarse.

Al sur del municipio, transportistas de las rutas del llamado Circuito Azul, conformado por poblados y municipios con influencia del grupo delictivo Los Ardillos, mantienen el servicio hasta el acceso a la ciudad.

La violencia ha afectado a rutas foráneas que conectan a la capital con municipios como Chilapa, Tixtla y Zumpango.

La marcha se detuvo en la sede del Gobierno estatal, donde funcionarios ofrecieron una reunión con el director de la Comisión Técnica de Transportes, Arturo Salinas.

Este año el transporte ha parado servicio también en Acapulco y Taxco tras ataques de grupos de la delincuencia organizada que buscan tener el control.

En Chilpancingo la pugna es entre Los Tlacos y Los Ardillos.

En la capital el transporte público vivió otra crisis de seguridad en junio de 2023 que los llevó a parar el servicio.

La violencia ha escalado en Guerrero, que ocupa el séptimo lugar nacional en número de homicidios, con 1.688 asesinatos en 2023, según la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). E

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