Amjad Ali

EFE/EPA/JAMAL TARAQAI

Islamabad, 7 oct (EFE).- Un terremoto de 5,9 grados de magnitud golpeó durante la madrugada de este jueves una zona montañosa y empobrecida del suroeste de Pakistán y causó 23 muertos y más de 300 heridos, después de que el sismo les sorprendiera durmiendo en sus precarias casas de barro, que no aguantaron el temblor.

EFE/EPA/JAMAL TARAQAI

“Tenemos una casa de barro que quedó parcialmente dañada por el terremoto. Era de noche. Estábamos durmiendo sin saber que tendríamos que despertarnos así”, explicó a Efe Ghulam Qadir, que vive con otros siete familiares, entres ellos su hija de tres años.

Este vecino de la localidad de Harnai, una zona de minas de carbón en la provincia de Baluchistán, sintió como hacia las tres de la madrugada todo empezó a temblar.

“Comencé a gritar: ‘¡Despertad, despertad!’ Luego mi esposa agarró a mi hija y todos salimos corriendo de casa, pero algunos pilares de madera y herramientas (que cayeron) nos golpearon”, aunque nadie resultó herido de gravedad, explicó.

La electricidad se fue, “todo estaba muy oscuro en la calle, fue terrible”, algunos lloraban, otros recitaban versos del Corán, rememoró este hombre de 32 años.

El Centro Geológico de Estados Unidos (USGS) detalló que el terremoto de 5,9 grados ocurrió hacia las 3.30 horas (22.30 GMT del miércoles) cerca de la ciudad de Harnai, a nueve kilómetros de profundidad, y luego se registró al menos una réplica de 4,6 grados.

“En este sismo las víctimas se debieron a que la gente estaba durmiendo y no tuvo tiempo de salir, la otra razón fue que en esa área la mayoría de las casas son de barro, por lo que cayeron muy rápido”, explicó a Efe el director del Servicio Geológico de Pakistán, el doctor Anwer Ali.

UNA VEINTENA DE MUERTOS Y MÁS DE 300 HERIDOS

“En total murieron 23 personas y más de 300 resultaron heridas (una treintena de ellas en estado grave). Murieron sobre todo niños, porque los adultos salieron rápidamente”, aseguró a Efe Sohail Anwer, el comisionado adjunto de Harnai, una zona de montañosa de minas de carbón que, aseguró, “permanecen seguras”, mientras que algunas carreteras donde hubo deslizamientos ya se han rehabilitado.

Anwer explicó que las labores de rescate ya han concluido “y en estos momentos no se ha reportado ningún desaparecido más”, por lo que ahora se están centrando en las labores de ayuda, después de que alrededor de un centenar de viviendas resultaran dañadas.

Noor Khan, de la sala de control de gestión de desastres de la provincia, había adelantado a Efe que al menos “dos helicópteros llegaron a la ciudad de Harnai para transportar a los heridos graves por aire a Quetta”, la capital regional.

La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres ha enviado personal a la zona afectada, además de equipos médicos y víveres, mientras recopilan información sobre la magnitud de los daños, añadió.

“He ordenado la asistencia inmediata de emergencia para las víctimas del terremoto de Harnai, Baluchistán, y una evaluación inmediata de los daños para ayudas y compensaciones”, dijo por su parte en Twitter el primer ministro paquistaní, Imran Khan, que trasladó su “más sentido pésame” a las familias de las víctimas.

El sur de Asia tiene un alto nivel de sismicidad por su cercanía al Himalaya, donde colisionan las dos grandes placas continentales de la India y Eurasia, que convergen a una velocidad relativa de 40 a 50 milímetros por año.

Un temblor de magnitud 7,7 grados en 2013 también en Baluchistán causó al menos 359 muertos y 750 heridos, mientras que otro de 5,6 grados en septiembre de 2019 en la Cachemira paquistaní dejó 37 muertos y más de 500 heridos.