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Bogotá, 19 ene (EFE).- Más de 3.000 personas han sido desplazadas en las primeras semanas de enero debido al escalamiento del conflicto en el Pacífico colombiano y otras 10.000 se encuentran confinadas, según alertó este jueves el Consejo Noruego de Refugiados (NRC, en inglés), que pidió más apoyo a las víctimas.

En dos municipios del departamento de Nariño (suroeste), Olaya Herrera y Samaniego, los enfrentamientos entre grupos han obligado a huir a más de 3.000 personas en los primeros diez días de enero, según datos de autoridades locales y de la Oficina de la ONU para los Asuntos Humanitarios agrupados por la ONG noruega.

Además, también ha habido desplazamientos masivos en el vecino departamento de Valle del Cauca y en el Chocó, en el noroeste, más de 9.000 personas están confinadas desde noviembre también por los enfrentamientos entre grupos y amenazas a comunidades.

“Hacemos un llamado a las autoridades, particularmente a las y los alcaldes y gobernadores recientemente posesionados en la región del Pacifico, para que continúen con su obligación de brindar ayuda a las víctimas del conflicto armado”, pidió el director de Colombia del NRC, Giovanni Rizzo.

El directivo de la ONG considera que las autoridades “deben proporcionar a las comunidades el acceso a la ayuda humanitaria tan necesaria para salvar vidas y a los servicios esenciales, como la educación y la salud”.

Según datos del Foro Humanitario de Colombia, que reúne a decenas de organizaciones nacionales e internacionales, casi 350.000 personas vivieron un desplazamiento forzoso entre enero y agosto del pasado año por el conflicto y la violencia.

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