Santiago de Chile, 6 jul (EFE).- La mesa directiva de la convención encargada de redactar una nueva Constitución en Chile informó este martes que, por segundo día consecutivo, el órgano no podrá sesionar por falta de facilidades técnicas, una situación que despertó críticas contra el Gobierno.

“Llegamos muy temprano y todavía no se habían iniciado los trabajos (para habilitar las dependencias): las oficinas no están listas, no hay computadores ni impresoras”, aquejó la presidenta del órgano, Elisa Loncón.

La convención constituyente debería estar reunida desde ayer. Estamos dando una mala señal al país en este proceso tan importante. Hubo meses para organizar esto y no se hizo”, agregó.

En la víspera, se suspendió la primera sesión de redacción de la nueva Carta Magna tras la ceremonia inaugural y los 155 constituyentes tuvieron que abandonar el antiguo Congreso Nacional por las malas condiciones técnicas y sanitarias, como la falta de espacio para evitar la propagación de la covid-19.

Elisa Loncón (c), presidenta, junto a Jaime Bassa (d), Vicepresidente de la Convención Constituyente en Chile, acompañados por la directiva del Colegio Médico (COLMED), asisten a una rueda de prensa hoy en Santiago (Chile). EFE/Elvis González

El vicepresidente del ente, Jaime Bassa, confirmó que no se produjeron mejoras respecto al día anterior y que la jornada del martes será meramente organizativa, para tratar de conseguir más dependencias, previsiblemente instalaciones de la Universidad de Chile, y desarrollar un protocolo sanitario con autoridades médicas.

“Si las condiciones en este edificio no están esta tarde, será responsabilidad del Gobierno y sesionaremos en la casa central de la Universidad de Chile”, consignó.

La falta de organización llevó a varios constituyentes opositores del izquierdista Frente Amplio (FA) a acusar al Ejecutivo de “negligencia” puesto que, según la normativa, la Secretaria General de la Presidencia (Segpres) es la encargada de “prestar el apoyo técnico, administrativo y financiero” a la convención.

“No podemos volver a exponer al país a un bochorno como este”, agregó Ossa, que se reunirá con la convención esta tarde para evaluar las condiciones.

Este tropiezo se suma a la convulsa sesión inaugural de domingo, que arrancó con mucha tensión y tuvo que ser suspendida durante una hora, después de que varios constituyentes denunciaran represión policial a las afueras del recinto contra un grupo de manifestantes.

Pese a ello, la cita se encauzó y finalmente, los 155 constituyentes aceptaron el cargo y eligieron a Elisa Loncon, una académica indígena, como presidenta de órgano, en un gesto de reconocimiento hacia las mujeres y los pueblos originarios.

El proceso constituyente en el que está inmerso Chile fue la solución que encontraron los partidos para calmar una ola de protestas que estalló en 2019 y que dejó una treintena de muertos y miles de heridos, además de episodios de violencia extrema.

Contra todo pronóstico, los independientes sin afiliación política fueron los grandes vencedores de las constituyentes del pasado mayo (se llevaron 48 de los 155 escaños del órgano) y ahora, la convención tendrá un año para redactar el nuevo texto, que deberá refrendarse en 2022 con otro plebiscito.