Pekín, 15 oct (EFE).- El presidente de China, Xi Jinping, transmitió hoy al responsable del Consejo Europeo, Charles Michel, que la Unión Europea (UE) tiene que ser “autónoma” y debe abordar los “problemas” existentes entre ambas partes, los cuales derivaron en la congelación del acuerdo de inversiones acordado el año pasado.

“Desde principios de este año, las relaciones entre China y la UE afrontan nuevos problemas (…). Esperamos que Europa se adhiera a una estrategia autónoma y trabaje de forma conjunta para relanzar las relaciones”, dijo Xi durante una conversación telefónica con Michel mantenida este viernes, recoge el Ministerio de Exteriores de China en un comunicado.

Las relaciones entre Pekín y Bruselas se agriaron después de que los Veintisiete sancionasen el pasado 22 de marzo a cuatro funcionarios y una entidad china por supuestas violaciones de los derechos humanos en la región uigur de Xinjiang.

Fueron las primeras sanciones de la UE a China desde la masacre de la plaza de Tiananmen en 1989.

Pekín respondió con medidas similares contra eurodiputados, políticos, investigadores y entidades europeas críticas con China.

Como consecuencia, el Parlamento Europeo congeló en mayo el proceso de ratificación del acuerdo de inversiones al que llegaron la UE y China en diciembre tras siete años de negociaciones, con una resolución aprobada por amplia mayoría en la que se rechazaba avanzar en su aprobación mientras Pekín mantuviera sus sanciones.

Xi enfatizó hoy durante la conversación que “China y la UE son dos fuerzas independientes” y “socios estratégicos”, y que a ambos les interesa “promover unas relaciones saludables”.

No obstante, Xi reiteró que “China no dejará nunca de defender su soberanía, su seguridad y sus intereses de desarrollo”, cuestiones que Pekín considera innegociables.

“La UE debe distinguir lo correcto de lo erróneo y trabajar con China”, insistió el mandatario.

Xi agregó que ambas partes pueden cooperar más en asuntos como el cambio climático, la conservación de la biodiversidad o la conectividad digital.

Al margen de la disputa por las sanciones, fuentes diplomáticas y empresariales europeas radicadas en China han denunciado la desigualdad a la que se enfrentan sus compañías a la hora de entrar y competir en el mercado chino respecto al panorama que encuentran las empresas e inversiones del país asiático en la UE.

El pasado septiembre, la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China mostró su preocupación por el giro hacia la autosuficiencia propugnado por Pekín, destacando que “las empresas europeas no están seguras de hasta qué punto serán capaces de contribuir al futuro crecimiento del país”.

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