Toronto (Canadá), 21 may (EFE).- El Banco de Canadá advirtió este jueves del riesgo de una burbuja inmobiliaria en algunas ciudades y dijo que el aumento del costo de la vivienda no es sostenible ya que los precios han crecido hasta un 30 % desde el inicio de la pandemia.

La autoridad monetaria de Canadá emitió un informe sobre el sistema financiero del país, en el que advirtió que las principales vulnerabilidades domésticas “son aquellas vinculadas con los desequilibrios en el mercado de la vivienda y la elevada deuda de los hogares”, que se han intensificado desde la pandemia.

En estos momentos, el porcentaje de nuevas hipotecas con una relación entre préstamo e ingresos por encima del 450 % se sitúa en el 22 % tras un sustancial aumento en la segunda mitad de 2020.

Esa cifra es superior a la que existía en el país antes de que, en 2016, las autoridades canadienses impusiesen normas más estrictas para reducir los préstamos de alto riesgo.

El Banco de Canadá consideró que, dado el elevado número de hogares que dedican una parte sustancial de sus ingresos a pagar hipotecas, cualquier problema en la economía del país afectaría la capacidad de muchos canadienses para hacer frente a sus cuotas mensuales.

“La vulnerabilidad asociada con la elevada deuda de los hogares es significativa y ha aumentado durante el último año”, constató el banco central.

El Banco de Canadá dijo que los mercados inmobiliarios en torno a Toronto y Montreal, los dos principales centros urbanos del país, están sobrevalorados y que Ottawa, la capital, está siguiendo la misma tendencia.

El gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem, aseguró durante la presentación del informe que “es importante entender que los recientes rápidos incrementos en el precio de las viviendas no son normales”.

El banco central recordó que los tipos de interés, que en estos momentos se encuentran a niveles mínimos en la historia del país, subirán en el futuro, lo que hará que muchos hogares no puedan hacer frente a las hipotecas.

El Banco de Canadá también dijo que la volatilidad de la criptomonedas se está convirtiendo en una creciente vulnerabilidad del sistema financiero y que, aunque todavía estos activos no tienen una importancia sistémica, esa situación podría cambiar en el futuro.