París, 4 jul (EFE).- El Vaticano espera que el proceso judicial en el que se sentarán en el banquillo diez personas por un escándalo de inversiones inmobiliarias en la Secretaría de Estado en Londres, entre los que está el otrora poderoso cardenal Angelo Becciu, sea breve y permita conocer la verdad.

En una comparecencia ante la prensa en Estrasburgo (noreste de Francia), el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, insistió este domingo en que confían en que “se pueda llegar a la verdad”.

Un día después de que el propio Vaticano anunciara que el antiguo “número dos” de la Secretaría de Estado Becciu y otras nueve personas tendrán que comparecer por varios delitos relacionados con la compraventa de un edificio de gran valor en el centro de la capital británica, Parolin dijo estar “muy triste” por lo que resulta de la conclusión de la investigación y por las personas involucradas.

Sobre el futuro proceso, mostró su confianza en que “pueda ser breve” y se aclaren los hechos “porque ha hecho sufrir a muchas personas y muchas personas siguen sufriendo” por ese asunto.

El jefe de la diplomacia vaticana confirmó que se van a constituir en acusación particular ya que “al final nos consideramos víctimas”.

“Hay que defender la honorabilidad de la Santa Sede” -explicó- ya que “como institución nos consideramos perjudicados por lo que ha ocurrido” y tienen intención de recuperar “al menos una parte del dinero”.

Preguntado sobre si la decisión de constituirse en acusación particular se ha hecho con el acuerdo del papa Francisco, el cardinal Parolin respondió que “por supuesto”.

“En la Santa Sede -añadió- no se hace nada sin el conocimiento y sin el consenso del papa Francisco”, sobre todo en cuestiones importantes.

Fue el propio Francisco el que por sorpresa obligó el pasado 24 de septiembre a Becciu a renunciar a su cargo de prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y a sus derechos como cardenal por su implicación en varios escándalos financieros y en vista de su probable procesamiento.