Lima, 2 JULIO (EFE).- El expresidente de Perú Martín Vizcarra (2018-2020) afirmó que la vacuna de Pfizer que recibió el pasado domingo fue la primera que se aplica contra la covid-19 y que las dos dosis del laboratorio chino Sinopharm que se aplicó en secreto en octubre pasado fueron “un ensayo”.

“Es la primera vez que me estoy vacunando, lo de octubre del año pasado fue un ensayo clínico de etapa fase 3; eso no fue vacuna, eso tiene que quedar absolutamente claro”, aseguró el exgobernante en una transmisión realizada este jueves por sus redes sociales.

Vizcarra insistió en que las dosis de Sinopharm que recibió cuando aún era presidente fueron parte del ensayo de la vacuna que hacía el laboratorio chino en el país, por lo que criticó que el actual Gobierno peruano haya ordenado que se le retire del padrón de personas que están siendo vacunadas actualmente.

“Lo que no entiendo es la reacción del Gobierno a través del Ministerio de Salud, decir que está mal, que es un error que esté en el padrón. Usted es un médico, ministro de Salud, no se deje poner contra la pared por algún político o algún medio de comunicación”, dijo.

El exmandatario también aseguró que las 12.000 personas que participaron en el ensayo de Sinopharm del año pasado “están el padrón de vacunación” y “a todos ellos también los están vacunando” con la dosis de Pfizer que ha comprado su país.

Pidió, además, que no se le compare con otros personajes como las exministras de Salud y Relaciones Exteriores Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete, respectivamente, quienes se vacunaron en febrero pasado cuando el Gobierno ya había comprado un primer lote de un millón de vacunas de Sinopharm.

“Hay que hacer una diferencia. En el mes de febrero, el Gobierno compró el primer millón de vacunas de Sinopharm, eso sí era dinero del Gobierno y tenían ese millón de vacunas que aplicarse siguiendo un cronograma. Si alguien se aplica una vacuna porque ya estaban aprobadas, es otra cosa”, sostuvo.

La aplicación de una primera dosis de la vacuna de Pfizer a Vizcarra, como parte de la campaña de inmunización nacional por rangos de edad, generó un escándalo en el país luego de que el mismo exgobernante la anunciara en sus redes sociales.

En octubre de 2020, Vizcarra había recibido dos dosis de la vacuna de Sinopharm como parte de un grupo de altos funcionarios y sus entornos cercanos que accedieron a un lote llegado al país en el marco del ensayo clínico que se realizaba de esa vacuna en Perú.

Junto a Vizcarra también fueron vacunados su hermano y su mujer, mientras que meses después hicieron lo propio las exministras Mazzetti y Astete, quienes debieron renunciar a sus cargos tras hacerse público el “Vacunagate”.

En el caso de la inoculación a Vizcarra y sus familiares, la vacuna de Sinopharm aún no tenía autorización del organismo regulador para su administración a personas ajeno al ensayo clínico, por lo que el exgobernante aseguró que fue voluntario del ensayo clínico, aunque esto fue negado por el entonces director de la investigación, César Málaga.